

cuna lo tenía todo listo. Ya solo quedaba esperar la única noche que llega una vez al año.
Esta noche viene, pensó cuna, y abrió la ventana y se metió en la cama.


Cuando el pueblo y el bosque se quedaron del todo en silencio, algo le dio a cuna en la frente: toc, toc.
Ya está aquí, pensó, y se frotó los ojos: habían entrado estrellas caídas por la ventana y se habían esparcido por la habitación.


cuna apartó las mantas y, por si acaso, pasó las páginas del libro que ya había leído tantas veces: Cómo convertir estrellas caídas en konpeito.


· Las estrellas caídas se derriten en cuanto las toca el sol de la mañana, así que recógelas de noche.


Agarró un saco, salió corriendo y se puso a recoger estrellas caídas.


En la mano, una estrella caída tiembla: brrr.
Al mirar dentro del saco, las vio temblar con un sonido de bengala, chi, chi, chi.


cuna lo llevó con cuidado hasta su habitación, dejó el saco en el suelo y pasó la página.
· Moja las estrellas caídas en la savia del árbol de konpeito y sécalas bien sobre un paño limpio.
· Si puedes, déjalas donde corra el aire.


Cerca de la casa de cuna crecen dos árboles de konpeito. En verano dan konpeito dulce.
Los árboles se pasan la noche subiendo agua por las raíces y, hacia la mañana, de la punta de las ramas rezuma una savia dulce. El sol del verano la endurece y se convierte en konpeito.


cuna había hecho un corte en una rama y había colgado debajo una botella de cristal. Así que también tenía la savia. Todo estaba listo.


Sacó las estrellas del saco, las mojó en la savia con unas pinzas y las fue dejando sobre el paño.
Brillaban como una pequeña Vía Láctea.
cuna se quedó mirándolas un rato y luego puso el paño debajo de la ventana para que se secaran.


Ya está, pensó cuna, contenta, y se metió en la cama.
Mañana por la mañana el konpeito de estrellas estaría listo.


La última página del libro dice esto.
· El konpeito de estrellas, atado a la punta de una ramita, sirve de antorcha.
· Puedes comértelo si te entra hambre, así que no hay nada mejor para un viaje largo.


Cuando llegue el otoño, cuna saldrá de viaje, un viaje largo, a devolver el libro.
Para entonces pensaba tener hechos muchísimos.
